Por los Lics. Rafael Cereceres Ronquillo y Jorge Tarango Mancinas 

El pasado 8 de abril del 2014 se publicó en el Diario Oficial de la Federación el Programa Nacional Hídrico 2014-2018 (el “Programa”), cuya función es planificar a largo plazo la ruta y los elementos necesarios para transitar hacia la seguridad y sustentabilidad hídrica en México.

Con la promulgación del Programa, el Estado Mexicano considera el tema del agua como prioritario siendo, incluso, tema de seguridad nacional.

El Programa indica que el Gobierno Federal emprenderá una sólida reforma integral del sector hídrico mexicano, acompañada de la instrumentación de diversos procesos de modernización en la materia. El objetivo general del Programa es “Lograr la Seguridad y Sustentabilidad Hídrica de Nuestro País”.

El Programa establece objetivos específicos, estrategias y líneas de acción, cuyos avances y resultados habrán de ser valorados cada dos años. Los seis objetivos principales del Programa son:

  • El fortalecimiento de la gestión integrada y sustentable del agua;
  • El incremento de la seguridad hídrica ante sequías e inundaciones;
  • El fortalecimiento del abasto de agua y acceso a los servicios de agua potable y alcantarillado;
  • El incremento a las capacidades técnicas, científicas y tecnológicas del sector;
  • El aseguramiento del agua para el riego agrícola, energético, industrial, turístico, entre otros, y
  • La consolidación de la participación de México en el contexto internacional en materia de agua.

Es de suma importancia comentar que, dentro de las actividades contempladas en el Programa, se incluye la adecuación a la Ley Federal de Derechos en función a las zonas de disponibilidad; el ajuste a concesiones y asignaciones dependiendo de la oferta y disponibilidad real del agua atendiendo a las prioridades existentes; la regulación a las zonas de libre alumbramiento y la modificación al marco legal.

Como consecuencia de las próximas reformas y ajustes que se llevarán a cabo de conformidad con el Programa, es posible que esperemos una restricción en la emisión de nuevas concesiones de agua; así mismo, se analizarán las concesiones de agua existentes para determinar si existe sobreexplotación de agua en los correspondientes mantos acuíferos; la posibilidad de reestructura de zonas de veda; mayores inspecciones para determinar el consumo adecuado del agua concesionada y, finalmente, un posible incremento en el costo del agua.

Por lo anterior, es muy importante el debido seguimiento a cada uno de los proyectos de ley, sus modificaciones, así como de los decretos y acuerdos, para conocer en forma oportuna cuáles serán las nuevas obligaciones que tendrán las empresas mineras en materia del agua, sirviendo lo anterior para establecer una adecuada planeación en su uso.